El Barcelona femenino levantó la 12ª Copa de la Reina de su historia tras superar al Atlético de Madrid femenino en la final de Gran Canaria. Así fue el recorrido de ambos equipos hasta el gran desenlace del torneo.
La
Copa de la Reina 2026 ya forma parte de la historia. Después de varios meses de eliminatorias, sorpresas y grandes noches de fútbol, el
Barcelona femenino volvió a coronarse campeón en Gran Canaria por 3-1,
conquistando su tercer título consecutivo en la competición. El conjunto azulgrana cerró una nueva edición reafirmando su dominio, aunque el camino hasta la final también dejó el crecimiento competitivo del
Atlético de Madrid femenino, que volvió a instalarse entre los grandes escenarios nacionales.
El recorrido del campeón comenzó en octavos de final con una visita al
Deportivo Alavés femenino. Las de Pere Romeu resolvieron el encuentro con la solvencia habitual de un equipo acostumbrado a competir bajo presión. El objetivo era claro desde el principio: defender la corona conquistada el curso anterior y volver a presentarse como el gran rival a batir.
En cuartos de final llegó uno de los grandes momentos del torneo con un nuevo Clásico frente al Real Madrid femenino en el Alfredo Di Stéfano. El duelo reeditó además la final de la Supercopa, aumentando todavía más la expectación alrededor del encuentro. El conjunto blanco llegaba con ilusión tras eliminar al Espanyol femenino, pero el Barcelona volvió a imponer su experiencia competitiva para alcanzar unas semifinales en las que empezaría a encontrar más resistencia de la esperada.
El
FC Badalona femenino
protagonizó una de las grandes historias de esta Copa de la Reina. En las primeras semifinales coperas de su historia, el equipo dirigido por Marc Ballester consiguió frenar al Barcelona con un empate sin goles en la ida. La actuación de María Valenzuela bajo palos, unida a la firmeza defensiva liderada por Sonia Majarín, sostuvo a un conjunto catalán que supo competir sin complejos. La eliminatoria, sin embargo, terminó resolviéndose en el Johan Cruyff gracias a la mejor versión ofensiva del Barcelona femenino que logró imponerse 4-1.
En el otro lado del cuadro, el Atlético de Madrid femenino fue construyendo su camino desde la
resistencia y el crecimiento competitivo. Las rojiblancas arrancaron el torneo superando al
Alhama El Pozo femenino en una eliminatoria muy ajustada que necesitó de la tanda de penaltis tras el 1-1 del tiempo reglamentario. En cuartos esperaba el Athletic Club femenino en Alcalá de Henares donde las colchoneras lograron imponerse en uno de los primeros partidos de José Herrera en el banquillo del Atlético.
En las semifinales le esperaba uno de los equipos más fuertes esta temporada en España: el Costa Adeje Tenerife femenino. La eliminatoria estuvo estaría marcada por la igualdad. El primer encuentro en Madrid se resolvió con un único gol de Gio Queiroz en un partido espeso y con pocas ocasiones claras. La brasileña, además, protagonizó uno de los momentos más emotivos del torneo al reencontrarse con el gol después de más de tres meses y medio fuera por lesión. Su tanto dio una ventaja mínima al Atlético antes de viajar al Heliodoro Rodríguez López. En Tenerife, las rojiblancas volvieron a competir con madurez. Un gol de Synne Jensen terminó decantando también la vuelta y certificó el regreso del Atlético de Madrid femenino a una final copera por segundo año consecutivo.
La edición 2026 baja el telón con un nuevo título para el Barcelona, el tercero consecutivo en la competición, reafirmando así el dominio azulgrana en la Copa de la Reina durante los últimos años. Sin embargo, el crecimiento competitivo del resto de aspirantes vuelve a invitar a pensar en una próxima edición marcada por el desafío de romper esa hegemonía. Cada ronda dejó encuentros exigentes, contextos diferentes y equipos capaces de competir cada vez mejor ante los grandes nombres del torneo.