La aprobación llega tras siete años de reivindicación por parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 5 de mayo el Real Decreto 369/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado tres días después, por el que la Liga F entra de forma permanente en La Quiniela a partir de la temporada 2026-27. La medida convierte al fútbol femenino profesional en beneficiario directo de la recaudación del Impuesto sobre Actividades de Juego correspondiente a las apuestas mutuas deportivo-benéficas, una vía de financiación de la que hasta ahora estaba excluido pese a llevar tres temporadas reconocido como competición profesional.
La aprobación llega tras siete años de reivindicación por parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que en 2019 puso en marcha la campaña #QuinielasEnFemenino, y representa un cambio estructural en el reparto económico del fútbol español. El nuevo decreto entrará en vigor el 1 de julio de 2026.
Qué establece exactamente el Real Decreto 369/2026
El nuevo marco normativo reordena por completo el reparto de la recaudación generada por La Quiniela. Hasta la entrada en vigor del decreto, los ingresos derivados del impuesto sobre apuestas deportivas se distribuían entre LaLiga, la Real Federación Española de Fútbol y las diputaciones provinciales, sin que la Liga F percibiera ningún porcentaje pese a su condición profesional desde 2022. A partir de la temporada 2026-27, la Liga F recibirá el 15% de la recaudación, un porcentaje que se detrae directamente del que hasta ahora correspondía a la competición masculina.
El reparto queda fijado en los siguientes términos:
30,50% para LaLiga masculina, frente al 45,50% que percibía anteriormente.
15% para la Liga F, partida de nueva creación dentro del reparto.
4,55% para la Real Federación Española de Fútbol, destinado al fútbol no profesional.
49,95% para las diputaciones provinciales, a través de las comunidades autónomas, porcentaje que se mantiene inalterado.
En el plano operativo, el decreto contempla la inclusión de cuatro partidos de Liga F en cada jornada del boleto, aunque la cifra definitiva dependerá de la configuración que establezca Loterías y Apuestas del Estado. Hasta ahora, el boleto se componía exclusivamente de encuentros de Primera y Segunda División masculinas, lo que reducía la presencia del fútbol femenino a casos puntuales y no estables.
Una reivindicación que se remonta a 2019
La incorporación estable de la Liga F a La Quiniela no es una decisión improvisada. La AFE venía trabajando desde hace años en su inclusión, con una campaña pública lanzada en 2019 que buscaba precisamente equiparar el tratamiento económico del fútbol femenino profesional al del masculino en lo relativo a los ingresos por apuestas estatales. "La presencia de la Liga F en la Quiniela es un paso firme hacia la igualdad y el reconocimiento del fútbol femenino", declaró el presidente de AFE, David Aganzo, tras conocerse la aprobación.
El proceso de tramitación del Real Decreto incluyó una consulta pública previa, un trámite de audiencia e información pública, y la solicitud de informes a varios departamentos ministeriales, así como el dictamen del Consejo de Estado. La medida fue impulsada por el Consejo Superior de Deportes y respaldada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, cuyo titular, Milagros Tolón, defendió que el decreto "corrige desigualdades históricas y sitúa al fútbol femenino en el lugar que merece".
El contexto institucional de la Liga F
La Liga F obtuvo su reconocimiento como competición profesional en la temporada 2022-23, convirtiéndose en la primera liga profesional de fútbol femenino en España. Desde entonces, el campeonato integra a 16 clubes y ha experimentado un crecimiento sostenido tanto en audiencias televisivas como en patrocinios. La entrada en La Quiniela cierra una asignatura pendiente que la propia presidenta del organismo, Beatriz Álvarez, había planteado en repetidas ocasiones ante las instituciones. Toda la información oficial del comunicado emitido tras la aprobación puede consultarse en la
nota oficial publicada por Liga F.
Qué supone para los clubes de la competición
El impacto económico de la medida es difícil de cuantificar con precisión hasta que se conozca el comportamiento de los boletos en la temporada 2026-27, pero el cambio estructural está claro. Los 16 clubes de la Liga F participarán en el reparto de los ingresos en condiciones similares a las que ya se aplican a los equipos masculinos, lo que abre una vía estable de financiación que no depende ni de patrocinios ni de derechos televisivos.
Entre las consecuencias previsibles para los clubes destacan varios elementos:
- Mayor estabilidad presupuestaria, al contar con una fuente de ingresos recurrente vinculada a la actividad estatal de juego.
- Capacidad de inversión en estructuras, especialmente en categorías formativas, cuerpos técnicos y servicios médicos.
- Mejora de las condiciones contractuales de las futbolistas, que es uno de los objetivos declarados por AFE.
- Mayor visibilidad mediática, derivada de la presencia semanal de los partidos en uno de los productos más populares del juego estatal.
- Atracción de nuevos patrocinadores, al consolidarse el reconocimiento institucional de la competición.
La medida tiene también una lectura simbólica importante: el fútbol femenino deja de ser un complemento puntual del boleto para pasar a formar parte estable de su composición.
La Liga F dentro del sistema de juego regulado español
La entrada en La Quiniela sitúa formalmente a la Liga F dentro del sistema de juego regulado en España, supervisado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), órgano dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 encargado de las funciones de regulación, autorización y supervisión de las actividades de juego de ámbito estatal según la Ley 13/2011.
En paralelo a este reconocimiento institucional, los operadores con licencia en el mercado español ya venían ampliando progresivamente su oferta de mercados sobre la competición femenina, con cuotas para cada jornada en condiciones cada vez más equiparables a las de LaLiga EA Sports. Para los aficionados que quieran entender qué operadores ofrecen mercados de Liga F y bajo qué condiciones de juego responsable, existen
guías especializadas que analizan las plataformas reguladas en España, incluyendo aspectos como la verificación de licencia, los límites de depósito y las herramientas de autoexclusión.
Reacciones políticas y del entorno deportivo
La aprobación del decreto generó un volumen amplio de reacciones desde el ámbito político e institucional. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó la medida como "un paso más" para que la Liga F siga siendo una "referencia internacional", vinculando la decisión a un esfuerzo más amplio del Ejecutivo por consolidar la igualdad dentro y fuera del terreno de juego.
Desde la propia Liga F, la presidenta Beatriz Álvarez agradeció al Gobierno y al Consejo Superior de Deportes el respaldo a la competición, subrayando que el acuerdo refuerza la sostenibilidad económica de los clubes. La AFE, por su parte, recordó que esta era una reivindicación histórica del sindicato y celebró el cierre de un proceso que ha durado siete años.
Calendario de aplicación y próximas etapas
El Real Decreto entrará en vigor el 1 de julio de 2026, lo que significa que sus efectos se notarán por primera vez en los boletos correspondientes a la temporada 2026-27. La inclusión efectiva de los cuatro partidos semanales de Liga F dependerá de la configuración técnica que defina Loterías y Apuestas del Estado, organismo que gestiona La Quiniela como parte de la oferta de juego estatal.
Quedan por resolver algunas cuestiones operativas, entre ellas el calendario semanal exacto en el que se integrarán los encuentros, la coordinación con los horarios televisivos ya pactados, y el sistema de comunicación a los apostantes sobre los partidos elegidos en cada jornada. Liga F y Loterías y Apuestas del Estado deberán trabajar conjuntamente en los próximos meses para dejar cerrados estos detalles antes del arranque del próximo curso.
Más allá de los aspectos técnicos, el calado de la medida queda claro: por primera vez en la historia del fútbol español, una competición femenina profesional pasa a formar parte estructural de uno de los productos más populares del juego estatal, con el reparto de ingresos que ello conlleva. Una equiparación largamente perseguida que comienza a materializarse a partir del próximo verano.