El dominio del Barcelona femenino y el rendimiento de porteras como Misa Rodríguez, Noelia Ramos o Julia Arrula definen la lucha por el Zamora en la Liga F .
La
solidez defensiva se ha convertido en uno de los factores determinantes de la temporada en la
Liga F. Más allá de los goles,
las porterías a cero están marcando la diferencia tanto en la pelea por el título como en la lucha por la permanencia, mientras el premio Zamora emerge como uno de los grandes reconocimientos individuales del campeonato.
La resistencia desde la zona baja
En la lucha por la permanencia, mantener la portería a cero se ha convertido en un recurso vital, aunque difícil de sostener con regularidad. El
Levante femenino apenas ha conseguido un encuentro sin encajar gol, logrado por Laura Coronado, mientras que el
Alhama El Pozo femenino con
Elena de Toro sumó dos porterías invictas en el primer tramo de la temporada. Por su parte, el
DUX Logroño femenino ha firmado tres partidos sin encajar, con aportaciones repartidas entre
Chelsea y
María Miralles, cifras que reflejan
las dificultades de los equipos en la zona roja para construir una base defensiva sólida.
En una situación algo más estable se encuentra el
Madrid CFF femenino, que ha logrado cinco porterías a cero —cuatro de
Paola Ulloa y una de
Belén de Gracia—. Aunque no son cifras elevadas, han servido al conjunto madrileño para mantenerse en una posición cómoda en la clasificación, demostrando que la eficacia defensiva puntual puede traducirse en puntos clave al haber rentabilizado sus goles a favor.
La zona media encuentra equilibrio bajo palos
El rendimiento defensivo ha sido uno de los pilares de varios equipos situados en la zona media. El
Granada femenino ha vuelto a destacar por su consistencia, con seis porterías a cero repartidas entre
Laura Sánchez y
Chika Hirao, consolidando un modelo competitivo que se apoya en el orden defensivo.
Esa misma cifra la comparten
Espanyol femenino,
Deportivo ABANCA femenino y
Eibar femenino.
Romane Salvador, Inês
Pereira y el dúo formado por Eunate Astralaga y Laura Martí han sido determinantes para sus respectivos equipos, convirtiéndose en auténticos salvavidas en partidos ajustados. Estas actuaciones han permitido a sus clubes mantener una distancia prudencial respecto a los puestos de descenso.
Un escalón por encima aparecen
Atlético de Madrid femenino y Sevilla femenino,
con ocho porterías a cero y el Athletic Club femenino con nueve.
Adriana Nanclares ha asumido el protagonismo en el conjunto bilbaíno con ocho encuentros invicta, mientras que
Lola Gallardo ha sostenido al equipo madrileño. En el caso del Sevilla femenino, la regularidad de Esther
Sullastres bajo palos ha sido clave para mantener al equipo en la mitad superior de la tabla.
Las aspirantes consolidan su candidatura desde la defensa
Entre los equipos que han dado un paso adelante esta temporada destaca el FC Badalona femenino, que acumula nueve porterías a cero. Antonia Canales fue decisiva en el arranque del curso con seis encuentros invictos antes de su lesión, y María Valenzuela ha mantenido el nivel con tres porterías a cero desde su irrupción en el once.
Más determinante aún ha sido el papel de Real Sociedad femenino y Costa Adeje Tenerife femenino, ambos con diez porterías a cero. Julia Arrula ha liderado el rendimiento defensivo del conjunto txuri urdin, mientras que Noelia Ramos y Nay Cáceres han formado un tándem fiable en el equipo canario. Esta fortaleza ha sido fundamental para que ambos equipos se mantengan en la zona alta de la clasificación en su pelea por los puestos de Champions.
En lo más alto de este apartado aparecen los dos gigantes del campeonato. El Barcelona femenino lidera con claridad este registro, con 16 porterías a cero en 21 jornadas, repartidas entre Gemma Font y Cata Coll. El Real Madrid femenino le sigue con 13, gracias al rendimiento combinado de Merle Frohms en el inicio de curso y el excelente nivel posterior de Misa Rodríguez, que ha recuperado su mejor versión y su presencia en la selección española.
El Zamora, una carrera marcada por la regularidad
La lucha por el premio Zamora refleja el impacto individual de estas actuaciones. Cata Coll encabeza la clasificación con un coeficiente de 0,31 tras encajar solo cuatro goles en 13 partidos, aunque su reciente lesión amenaza sus opciones al impedirle alcanzar el mínimo de encuentros exigidos.
Tras ella aparece Misa Rodríguez que ocupa la segunda posición con un promedio de 0,57 goles encajados por partido, consolidando un año más su consistencia bajo palos. Más atrás se mantienen Julia Arrula, Adriana Nanclares y Lola Gallardo, todas ellas pendientes de cualquier tropiezo de las primeras clasificadas.