Las mejores jugadoras de cada mes en Liga F reflejan el rendimiento y la evolución de sus equipos en una temporada que encara su tramo final con varias protagonistas destacadas.
La temporada entra en su recta final y, más allá de la clasificación o de la lucha por el gol, hay otro termómetro que permite entender quiénes han marcado diferencias: los premios a mejor jugadora del mes en
Liga F. Un reconocimiento decidido por los aficionados que pone el foco en futbolistas capaces de cambiar partidos, liderar a sus equipos y sostener el rendimiento colectivo en momentos clave.
Un inicio de curso con acento rojiblanco
El primer MVP de la temporada 2025/26 fue para
Luany da Silva, reflejo del gran arranque del
Atlético de Madrid femenino. La delantera brasileña se convirtió en una de las referencias ofensivas del equipo en las primeras jornadas, participando directamente en cinco goles —tres tantos y dos asistencias— en un inicio casi perfecto de cuatro victorias y un empate. Entre ellos destacó el gol decisivo ante el Real Madrid femenino, una acción que marcó el tono competitivo del conjunto rojiblanco desde el principio.
Edna y Pina: talento y regularidad en otoño
El segundo reconocimiento del curso fue para
Edna Imade, que firmó un mes de octubre sobresaliente antes de su salida al Bayern de Múnich. La delantera internacional española dejó su sello con cinco goles en tres partidos, liderando el ataque de la
Real Sociedad femenino en un periodo irregular en resultados, pero brillante a nivel individual.
En noviembre, el protagonismo pasó a manos de
Claudia Pina. La atacante del
Barcelona femenino confirmó su crecimiento con un mes muy completo, en el que combinó eficacia y generación de juego con dos goles y tres asistencias. Todo ello en un contexto marcado por la única derrota liguera de las azulgranas, que reaccionaron con contundencia en los siguientes encuentros.
Diciembre y la continuidad del dominio azulgrana
El último mes de 2025 mantuvo el foco en Barcelona. Ewa Pajor fue elegida como MVP tras un mes de diciembre en el que volvió a demostrar su instinto goleador y su capacidad para marcar diferencias en el área. La delantera polaca se ha consolidado como una de las grandes referencias ofensivas de la Liga F, generando peligro constante cada vez que entra en contacto con el balón.
La coincidencia de los premios de noviembre y diciembre en el conjunto azulgrana no es casualidad. Tanto Pina como Pajor han liderado el ataque de un equipo que domina la competición y que, llegado el tramo final, mantiene a ambas en la pelea directa por el pichichi, con 17 y 16 goles respectivamente.
Nuevo año, nuevas protagonistas
El inicio de 2026 trajo consigo un cambio de escenario. Athenea del Castillo fue reconocida como la mejor jugadora de enero, dando al Real Madrid femenino su primer MVP de la temporada. La futbolista cántabra aprovechó ese mes para reencontrarse con su mejor versión, siendo decisiva con una asistencia ante el Sevilla y dos goles frente al Levante, contribuyendo a que su equipo sumara dos victorias importantes.
Febrero tuvo color sevillista con el premio a
Lucía Moral, ‘Wifi’. La delantera del Sevilla femenino protagonizó uno de los meses más llamativos del curso, firmando
dos dobletes consecutivos ante Athletic Club femenino y Deportivo ABANCA femenino. Su irrupción consolidó su papel como referencia ofensiva y evidenció su capacidad para decidir partidos en momentos clave.
El último reconocimiento hasta la fecha ha sido para
Amaiur Sarriegi, que suma el segundo MVP del curso para el Atlético de Madrid femenino. La delantera, en su primera temporada en el club, ha ido creciendo con el paso de las jornadas hasta alcanzar un gran nivel en marzo, donde su hat trick ante el DUX Logroño femenino terminó por confirmar su estado de forma.
Un reflejo del momento competitivo
A falta de conocer las ganadoras de abril y mayo, así como la mejor jugadora de la temporada, los premios mensuales ya ofrecen una radiografía bastante precisa del curso. Desde el impacto inmediato de Luany hasta la explosión final de Amaiur, pasando por la regularidad de Pina o la eficacia de Pajor, cada MVP cuenta una historia distinta dentro de la misma competición.
En conjunto, estos reconocimientos muestran cómo el talento individual sigue siendo determinante en Liga F. Jugadoras capaces de decidir partidos, sostener a sus equipos en momentos complicados o marcar diferencias en tramos concretos del calendario. Porque, más allá de los títulos colectivos, la temporada también se construye a partir de nombres propios que, mes a mes, dejan su huella sobre el césped.